| Así, sin previo aviso, silenciosamente, como haciendo honor a un estilo de vida, falleció Vicente Marinkovich que fuera integrante de la Penn Control , dirigente gremial y político.
En esta última actividad llegó a ser concejal y presidente del Honorable Concejo Deliberante de San Antonio de Areco durante varios años. Por desconocer mucho de lo que fue su vida recurrimos a quienes lo trataron y convivieron con Vicente horas de consensos y disensos y todos, absolutamente todos, sin distingo de banderas políticas, coincidieron en que fue un ejemplo de rectitud y de decencia.
Murió pobre, a los 71 años, trabajando como sereno, luchando contra obstáculos que la vida le puso delante y de los que nunca renegó. Siempre tuvo su cuota de templanza, de paciencia y hasta de humor ante las malas pasadas; nunca agredió aún ante críticas a veces despiadadas y casi siempre injustas.
Algunos de sus amigos del gremialismo y de la política y de la vida lamentaron con mucha emoción que se haya ido un hombre de características tan poco comunes en la vida, especialmente en la vida política tan salpicada de suspicacias y sospechas. Pareció intrascendente más no lo fue; su bajo perfil confundió a muchos que están más pendientes de la ampulosidad y la aparición mediática. A estos quizás les quepa mirar este ejemplo de honestidad, de sencillez y de decencia.
Se fue un hombre humilde, pero…se fue un gran hombre.
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